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viernes, 1 de junio de 2018

El ogro Malaliento.

Una niña se ha despertado en la madrugada llorando, sintió como murió una estrella. La estrella que iluminaba su cielo, la que guiaba sus pasos en la vida... Llora desconsolada, con miedo a enfrentarse a su nueva realidad. Decide salir de su habitación, a pesar de que su madre le tiene advertido que nunca salga si ella no va a buscarla. Abre la puerta despacio porque no quiere despertar al ogro Malaliento que vive en el sofá. Camina por el oscuro pasillo, tanteando la pared hasta llegar al dormitorio de su madre. Temblorosa, entra y se acurruca contra el húmedo y frío cuerpo de su estrella apagada…

miércoles, 25 de abril de 2018

Ella y Él, amor de doble filo.

Se coloca despacio su armadura, no quiere que ninguna parte de su delicado cuerpo quede desprotegida. La batalla será dura, a pesar de conocer muy bien a su enemigo. El tiempo apoya al bando contrario y tras cada enfrentamiento se siente más abatida. Sabe que él no se rendirá, luchará con astucia y persistencia hasta quebrantar su armazón y conseguir su propósito, conquistarle el corazón. Enfrentados en una guerra que dura días, semanas, meses… Ella solo tiene el afán de no ser prisionera del amor.

lunes, 16 de abril de 2018

Una casa con encanto.

Nunca se imaginó que a penas a un kilómetro de su humilde casa de campo se encontrara aquella vieja mansión que el tiempo había envejecido con cuidado. Desde su casa se escuchaba el chirriar de las ventanas mecidas por el viento que le llamaban incesantemente, así que no se lo pensó más y caminó hacia la casa. 

Cuando llegó se encontró con una gran puerta que le esperaba abierta al final de una escalera rota de tristeza. La subió despacio, peldaño a peldaño, como si a cada escalón le regalara unos minutos de vida. Al cruzar el umbral se sintió invadido por una especie de encantamiento que le nublaba la mirada, pero clarificaba su corazón. Un espectro de mujer se alzó frente a él, extendió sus brazos y recibió su último hálito, dejando atrás su cuerpo sin vida.

jueves, 12 de abril de 2018

El Río de Los Enamorados.

Lo vi de lejos y sentí unas ganas locas de tenerlo a mi lado. Lo seguí con la mirada hasta que llegó al puente. Mi corazón latía cada vez más rápido, pero mi cuerpo no reaccionaba a la misma velocidad. Cuando llegué al puente ya era tarde, a pesar de todo, yo seguía deseando estar a su lado. Su cuerpo flotaba boca abajo, el mío también flotó a su lado.

domingo, 8 de abril de 2018

Volver a empezar.

Un nudo en la garganta, una lágrima atravesada, mirada perdida, labios temblorosos, pensamiento nublado. Volver a empezar es duro, quiere hacerlo, pero todo duele. Todo ha cambiado. Su cuerpo es el mismo, su corazón es el mismo, pero su vida ya no es la misma. Ahora falta él.

sábado, 7 de abril de 2018

Alma salvaje.

Me reencarnaré mil veces más y siempre seré un león atrapado en un cuerpo de mujer, un feroz rugido silenciado en dulce voz femenina, desgarradores colmillos escondidos tras sensuales labios, potentes garras transformadas en delicadas manos, unos ojos desafiantes en una cálida mirada… y el corazón de la bestia siempre será fuego para reinar en el mundo de las pasiones…

jueves, 18 de enero de 2018

Campamento de verano.

El bosque se hacía eterno, la oscuridad intensa, el dolor insoportable. Las chicas corrían invadidas por el miedo, sin saber a qué se enfrentaban ni cómo terminar con la pesadilla. Ellas dos eran las únicas que habían conseguido escapar del campamento, las únicas sobrevivientes de la masacre que la bestia había hecho con sus desgarradoras garras en los cuerpos de sus compañeros. Solo les quedaba correr, esconderse entre las sombras, aguantar la respiración y rezar para no ser encontradas por la bestia.

miércoles, 10 de enero de 2018

Dos enamorados bajo el sol del otoño.

Es el sol que nos rodea y nos enreda, nos envuelve y nos retiene, nos atrae y nos seduce, nos cautiva y nos ilusiona, nos arrastra con su torbellino de sentimientos y no nos deja escapar… Nos hace prisioneros del otoño que atrapa nuestros cuerpos y nos impulsa a fundirnos con el calor de nuestros besos…

viernes, 1 de diciembre de 2017

El amor mata.

Ha llegado la noche y solo el televisor es capaz de desprender algo de luz en el interior de la casa. Sentada sobre su sofá rojo, recostada sobre el pecho de su amado, mirando fijamente la pantalla, llena su mente con recuerdos y su cara con lágrimas. Se siente sola, pero no sabe si más sola que antes de que todo terminara. Buscando una explicación aún sostiene el cuchillo en su mano derecha, mientras que con la izquierda abraza contra su pecho la cabeza ya desangrada.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Una historia más...(3)

Ya han pasado dos días y sigo despertándome con esta sensación, es cómo si ya estuviera todo perdido, pero aún me quedara un rayo de esperanza, lo que queda es el rayo de sol que me está dando en toda la cara. “¡Cierra la ventana! ¡espabila y ciérrala!”, dice mi cerebro que empieza a recalentarse.

Estoy tan ploff que solo mi mente es capaz de moverse, me imagino cerrando la ventana, veo mis piernas dirigiéndome hacia ella, mis manos cerrándola, e incluso corriendo las cortinas para que no entre la claridad del sol… pero sigo en la cama, mirando el móvil y dejando escapar mi pequeña esperanza por la ventana que no he sido capaz de cerrar a tiempo. “¡Cuidado al cruzar la calle!¡No te vayas lejos!”, tendría que haberle dicho eso por si la quiero recuperar.

jueves, 12 de febrero de 2015

Te esperaré eternamente.

Aquellas cortinas rasgadas por el tiempo apenas dejaban pasar la luz del sol. En el interior todo olía a soledad, sonaba a tristeza. Ella paseaba su gélido cuerpo por las estancias en busca de nuevos recuerdos, pero solo encontraba viejos muebles tapados por el polvo del abandono. Él se fue a la guerra para no volver, ella se negó a marcharse…

domingo, 25 de enero de 2015

Viaje a un destino.

El pasaje de avión estaba sobre la mesa cuando llegó a casa, a su lado una botella de champan de la que colgaba una nota que decía: “Te espero”. Nunca ha sabido decirle “no” a una aventura. Preparó la maleta, miró por última vez aquellas paredes llenas de felices recuerdos, cogió la botella y dejó las llaves sobre la mesa. Cerró la puerta para siempre sin saber que le esperaba.  Antes de subir al avión lo llamó para decirle: “En breve el destino nos unirá”. Subió al avión sin mirar atrás, sin llevarse un último recuerdo, sin una última despedida. Una semana después encontraron los restos del avión, su cuerpo nunca apareció.

martes, 20 de enero de 2015

Una historia más... (2)


Ante tal desastrosa cita no pude hacer otra cosa que darlo todo por perdido. No se me podía pasar por la mente que él quisiera volver a verme. Yo, por si acaso se había quedado con ganas de reírse un poco más, no paraba de mirar mi móvil. Nada, ni llamadas ni mensajes ni un triste whatsapp. Quizás ya era hora de resetearme… ¿Lo hago o no lo hago? ¿Lo olvido o espero un poco más? Menuda imagen, yo como una loca en mi habitación caminando de un lado para otro. ¡¡Oooops!! Creo que ya empezaba a abrir una brecha en el suelo, así sería más fácil caer cuando dijera “tierra trágame”. Pero ni yo lo dije ni la tierra se abrió. Así que intenté pensar en otras cosas, repito, lo intenté porque su imagen seguía en mi cabeza y me dejaba mirando hacia el vacío con cara de tonta. ¿Qué cuál es la cara de tonta? Pues la misma de todos los días, pero con la boca abierta sin explicación razonable para cualquier persona que me pueda estar viendo.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Una historia más...

- Dime qué es el amor.


Y ante tal pregunta me quedé muda. Esparramé mi mirada por la cafetería, buscaba algún cómplice entre la gente pero no encontré ninguna cara amiga. ¿Cuánto tiempo llevaba callada? ¿Media hora? Se me estaba haciendo eterno, pero por su cara noté que aún estaba a tiempo de reconducir la conversación antes de que empezara a ser un silencio incómodo. Intenté darle un giro, pero no me sirvió de nada. Él quería su respuesta, lo notaba en sus ojos atentos al movimiento de mis labios y mis labios querían huir, esconderse en el bolsillo izquierdo de la camisa, el que estratégicamente esconde mi corazón. Entre más lo pensaba, más quería esconderme yo también, pero yo solo veía un escondite posible, su corazón.

sábado, 8 de marzo de 2014

Sueñadiario: El despertador.

Hoy me he despertado de mala gana. Lo admito, tiré el despertador contra la pared y me lo cargué del viaje, llovieron piezas del pobre despertador por toda la habitación. Al principio me alegré de no tener despertador, hasta lo celebré saltando de la cama para marcarme el baile de celebración. Celebración que me duró poco porque me clavé los trocitos del pobre despertador en los pies. ¡Ay qué dolor!

Tocó limpiar el estropicio si no quería que además de mí alguien más resultara herido. Mientras recogía me acordé de mi amigo Juanillo, al que me encontré el otro día después de las pruebas para entrar en el equipo. Estaba acalorado el chiquillo, nunca lo había visto tan apurado y le pregunté que le había pasado:

sábado, 15 de febrero de 2014

Melodía mortal

Había brotado, en medio del huerto, un imponente piano de cola. Mis dedos corrían incesantemente por  las frías teclas poniendo  en cada nota el alma. Mis sueños se materializaban  ante mis ojos y sentía mi cuerpo flotar. Poco a poco había dejado de escuchar el ensordecedor ruido de la ciudad. Estaba tan alto que casi tocaba las nubes y cuando miré hacia abajo mi cuerpo yacía sobre el gélido marfil teñido de rojo.