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martes, 5 de mayo de 2020

Caminos en el olvido.

Hay caminos sin descanso, por donde los viajeros vienen y van. En los que dan patadas a las piedras y arrancan las flores que los alegran...
Hasta que todo se termina, se acaba, y el camino se queda vacío, solitario, sin caminantes que dejen huella. Se deteriora por el pasar del tiempo, envejece en la soledad y termina desapareciendo en el recuerdo de aquellos transeúntes en los que fue capaz de dejar su estela...

viernes, 1 de junio de 2018

El ogro Malaliento.

Una niña se ha despertado en la madrugada llorando, sintió como murió una estrella. La estrella que iluminaba su cielo, la que guiaba sus pasos en la vida... Llora desconsolada, con miedo a enfrentarse a su nueva realidad. Decide salir de su habitación, a pesar de que su madre le tiene advertido que nunca salga si ella no va a buscarla. Abre la puerta despacio porque no quiere despertar al ogro Malaliento que vive en el sofá. Camina por el oscuro pasillo, tanteando la pared hasta llegar al dormitorio de su madre. Temblorosa, entra y se acurruca contra el húmedo y frío cuerpo de su estrella apagada…

domingo, 8 de abril de 2018

Volver a empezar.

Un nudo en la garganta, una lágrima atravesada, mirada perdida, labios temblorosos, pensamiento nublado. Volver a empezar es duro, quiere hacerlo, pero todo duele. Todo ha cambiado. Su cuerpo es el mismo, su corazón es el mismo, pero su vida ya no es la misma. Ahora falta él.

sábado, 7 de abril de 2018

Lágrimas.

Ellas no perdonan. Se agolpan por salir de tu cuerpo, no quieren permanecer dentro de unos ojos tristes, prefieren correr libres por las mejillas, morir en las comisuras de los labios o perderse entre la ropa. No respetan ni el dónde ni el con quién, son pequeñas caprichosas que te ordenan ahora y de esta manera. Las Lágrimas no perdonan que la tristeza inunde tu corazón.

jueves, 18 de enero de 2018

Campamento de verano.

El bosque se hacía eterno, la oscuridad intensa, el dolor insoportable. Las chicas corrían invadidas por el miedo, sin saber a qué se enfrentaban ni cómo terminar con la pesadilla. Ellas dos eran las únicas que habían conseguido escapar del campamento, las únicas sobrevivientes de la masacre que la bestia había hecho con sus desgarradoras garras en los cuerpos de sus compañeros. Solo les quedaba correr, esconderse entre las sombras, aguantar la respiración y rezar para no ser encontradas por la bestia.

lunes, 15 de enero de 2018

Bajo las lágrimas del adiós.

Bajo la intensa lluvia sus lágrimas no eran perceptibles, pero no era capaz de ocultar sus gestos de dolor. A pesar de la cantidad de personas que había en la calle, la soledad de la noche inundaba su cuerpo y en su pensamiento solo la imagen de él diciendo adiós.

viernes, 1 de diciembre de 2017

El amor mata.

Ha llegado la noche y solo el televisor es capaz de desprender algo de luz en el interior de la casa. Sentada sobre su sofá rojo, recostada sobre el pecho de su amado, mirando fijamente la pantalla, llena su mente con recuerdos y su cara con lágrimas. Se siente sola, pero no sabe si más sola que antes de que todo terminara. Buscando una explicación aún sostiene el cuchillo en su mano derecha, mientras que con la izquierda abraza contra su pecho la cabeza ya desangrada.

sábado, 8 de marzo de 2014

Sueñadiario: El despertador.

Hoy me he despertado de mala gana. Lo admito, tiré el despertador contra la pared y me lo cargué del viaje, llovieron piezas del pobre despertador por toda la habitación. Al principio me alegré de no tener despertador, hasta lo celebré saltando de la cama para marcarme el baile de celebración. Celebración que me duró poco porque me clavé los trocitos del pobre despertador en los pies. ¡Ay qué dolor!

Tocó limpiar el estropicio si no quería que además de mí alguien más resultara herido. Mientras recogía me acordé de mi amigo Juanillo, al que me encontré el otro día después de las pruebas para entrar en el equipo. Estaba acalorado el chiquillo, nunca lo había visto tan apurado y le pregunté que le había pasado:

viernes, 7 de marzo de 2014

El despertar de un nuevo amor.

Tanto visitante inesperado en aquella insólita hora estaba empezando a ser inquietante. Yo dejaba volar mi imaginación mientras observaba a tan extraños seres. Imaginaba de qué mundos provenían, a quienes buscaban, qué misión debían cumplir en la Tierra, cómo habían llegado hasta mi casa… De repente una mano se posó en mi hombro y me despertó de mi letargo. ¿Cuánto tiempo había estado allí llorando mi soledad? Nada había cambiado, pero el tiempo se había ido. Miré hacia aquella sombra que poco a poco se descubría. El fantasma del amor extendía sus brazos para fundirnos en un solo ser.

viernes, 21 de febrero de 2014

Corazón sin canción.

Cántale al aire que respiro,
cántale al cielo que me cobija,
cántale al mar en el que me baño,
cántale al verde que me rodea.

Pero no le cantes a mi corazón,
no quieras apagar mis ilusiones.
Estoy desarmada y sin protección
enfrentándome a tus pasiones.

Tus palabras bonitas lo alborotan,
tus caricias calientes lo derriten,
tus miradas intensas lo sonrojan
y los miedos dentro de él se meten.

 Tu boca  solo crea mentiras,
                                                                  tus manos me causan dolor,
                                                                  tus ojos advierten tristezas. 
                                                                  Tú no sabes lo que es amor.

jueves, 20 de febrero de 2014

Añorando la vida

Y allí sigue, en silencio, acumulando polvo, junto al proyector de cine, el barco pirata y la nave espacial. El libro, que me había transportado a mundos maravillosos y secado mis lágrimas cuando ella me abandonó, se había quedado dormido esperando mi regreso. Pero cuando regresé ya no podía cogerlo entre mis manos.

lunes, 17 de febrero de 2014

El adiós más corto del mundo

Podría mejorarlo, pero fue fruto de la rabia del día así que decidí dejarlo así en homenaje a Teresa Fontán  que también es una improvisación diaria.

Bajo el instinto animal
grande fue mi valentía, 
triste fue su cobardía.
Me parecías un vegetal
entre tanta ira carnal. 
Sin compasión ni dolor, 
me enfureció el ardor.
Se creía una marquesa, 
pero hasta nunca Teresa
pues no te guardo amor.