Su corazón había permanecido dormido mucho tiempo, atrapado en el sueño de oscuras noches llenas de silencio. Ella se había acomodado en esa quimera, se creía fuerte, inexorable e imbatible… Hasta que apareció un torbellino que la arrastró a noches eternas iluminadas por la luna y sin que se dieran cuenta estaban atrapados entre la vigilia y las palabras, intentando contar estrellas con las miradas mientras daban rienda suelta a sus ganas…
No hay comentarios:
Publicar un comentario